martes, octubre 3

Vexilología

Bandera al revés

El vocabulario vexilológico, como seguramente todos sabéis 😁, es el lenguaje de las banderas. En este vocabulario, la bandera al revés tiene dos significados posibles:

- El primero indica que es una forma de declarar rendición ante el enemigo.
- El segundo significa solicitud de petición de auxilio por amotinamiento, secuestro...

Yo... ahí lo dejo. Aunque nunca sabremos cuál de los dos motivos llevó en este caso a poner esta bandera al revés.

domingo, marzo 19

Compañías inquietantes....

Compañeros de estantería

Hay que tener muy mala sangre para colocar el Cabernet Sauvignon Dracula, junto al Tempranillo de Finca La Estacada.

No hay más que ver cómo mira el Conde a su compañero de estantería para darse cuenta....

martes, febrero 7

La desembocadura del Río Guadalfeo

Desembocadura del río Guadalfeo (Wadi-l-fay)

En memoria de las personas (familias enteras en bastantes casos) que, huyendo de las tropas franquistas, recorrieron en el mes de febrero de 1.937 la carretera desde Málaga a Almería, hostigados por el ejército fascista italiano desplegado en campaña, como si frente a ellos tuviera a otro ejército, cuando sólo se trataba de población civil en huida. Fueron bombardeados constantemente desde el aire y desde el mar.

Desembocadura del río Guadalfeo (Wadi-l-fay)


Al tratar los refugiados de remontar el río Guadalfeo (cuyo puente había sido destruido por la aviación fascista), los sublevados abrieron las compuertas del río, ahogando a gran cantidad de personas cuyos cuerpos acabaron en el mar.


Entre tres y cinco mil andaluces, civiles indefensos, murieron en la Carretera de Málaga a Almería durante aquellas fechas.

sábado, enero 14

El encanto de Salobreña

Salobreña, una de las joyas de la corona nazarí, un paraíso tropical de Andalucía, en cuya vega se cultivaba caña de azúcar, naranja, algodón, maíz, claveles, morera para la seda.

Salobreña

Hoy en día sigue luciendo esplendorosa al borde del Mar de Alborán (esa esquina del Mediterráneo), coronada por su Castillo arropado por casas blancas que recubren el cerro sobre el que se asienta la villa. Y, a sus pies, la vega de la que poco a poco desapareció la caña de azúcar, siendo reemplazada por los cultivos habituales de huerta y por las frutas tropicales (mango, chirimoyo, aguacate, carambolo, guayaba).

Huerta de Salobreña

Hace unos pocos meses se iniciaron las obras de urbanización y construcción de unos hoteles junto a la costa, en lo que ha sido durante siglos la Huerta de Salobreña.

Salobreña

Landahlauts: Este pueblo es una preciosidad, siempre me ha gustado: tan blanco, rodeado por el mar y los campos de cultivo. Esto sí es un pueblo con encanto. Lástima que se esté perdiendo la Huerta, con esos hoteles...

Salobreñero: Ya. La Huerta es muy bonica pero apenas da trabajo , y cada vez se cultivaba menos, porque no era rentable. Tengo tres hijos parados y yo estoy a expensas de que el Ayuntamiento quiera o no hacerme un contrato. El encanto no da de comer.

No dije nada. Entre otras cosas porque de poco iba a servir: "empleo" es un argumento demoledor en un país que es potencia mundial en niveles de... desempleo.

Así que ya no hay vuelta atrás: llegarán esos hoteles, sí. Y con ellos, restaurantes, bares, chiringuitos, franquicias... Probablemente todos ellos se llenen de turistas deseosos de disfrutar mucho y gastar lo menos posible.

All you can eat

Y llegará la competencia, claro. Habrá que reducir precios, para poder mejorar la oferta de la Costa del Sol, de la Costa Valenciana, de Túnez, de Croacia, de Italia... Y para reducir esos precios, habrá que reducir costes. Y uno de los principales costes en la hostelería es el gasto de personal. Y llegarán las jornadas de doce o trece horas, sin derecho a queja, por seiscientos u ochocientos euros al mes, los contratos basura, la precariedad... y un pueblo que acabará siendo una fotocopia penosa de tantos pueblos de la hormigonada costa mediterránea.

Dicen en Salobreña que el encanto no da de comer. Veremos si la precariedad lo hace...

martes, noviembre 29

La vecina en bragas...

Tendedero

Hace unos días, en el patio, mientras tendía la colada, vi a la vecina de enfrente tendiendo también. Vestía una camiseta de manga larga y unas bragas. Y sonrió al saludarme.

Me dió mucha alegría al verla así.

Sí. Sé que dicho así queda un poco "extraño"  pero... dejad que os explique.

Mi vecina tenía un marido que era muy fascista y muy borracho. No sabría decir si era más de lo primero que de lo segundo, o viceversa. Pero de ambas cosas era bastante. Supongo que ella no llevaría especialmente mal que fuera muy fascista, y le incomodaría más que fuera muy borracho. Mi caso era el opuesto. Me molestaba más por fascista. Claro, que no era yo el que esperaba en casa, para verlo entrar como un pelele ridículo harto de copas. Yo sólo sabía que al otro lado del muro, en el piso contiguo, dormía un fascista que, por cuestiones que no vienen al caso, además tenía licencia de armas. Eso era lo que más me inquietaba.

La parca no entiende de ideologías. Así que un buen día, mi vecino el fascista borracho, murió. Y la causa no fue muy original dada su afición desmedida por la bebida: una cirrosis fulminante. De esto hace ya una decena de años.

Ella quedó muy afectada con su muerte. A veces nos acostumbramos a las personas y cuando faltan, es como si se hundiera nuestro mundo. Aunque racionalmente, no los echemos de menos en absoluto, simplemente porque nos hemos acostumbrado a su presencia, como te acostumbras a leer mientras estás sentado en el retrete, o a meterte el dedo en la nariz durante los atascos.

En otras ocasiones el motivo de esa afectación es más trágico aún: "eres mi vida, no podría vivir sin ti"... y resulta que es verdad, que esas personas deciden no ser ya un ser vivo autónomo, sino un organismos dependientes de otro. Esto último es más lamentable aún, aunque esa dependencia sea por amor.

No sé si ella lo echó de menos, ni siquiera tengo la certeza de que él fuera "su vida"... Pero os aseguro que la muerte de su marido le desgarró el alma durante demasiado tiempo.

Eras mi vida....

Así, comenzó a apagarse, lentamente. Yo, al verla, siempre pensaba: "ahora que tiene motivos para vivir, sin que nadie le amargue la vida..." Pero no. Como dirían las personas mayores "se dejó": no cuidaba su aspecto, no se arreglaba, siempre con un chándal oscuro, encerrada en sí misma....

Hace unos días, en el patio, mientras tendía la colada, vi a la vecina de enfrente tendiendo también. Vestía una camiseta de manga larga y unas bragas. Y sonrió al saludarme.

Me dió mucha alegría de verla así... hasta que la vi colgar unos calzoncillos boxer de hombre.

Está bien que mi vecina vuelva a ser feliz. De verdad que me alegro, Y me gusta que se sienta amada y deseada de nuevo. Pero no me gustaría que pensara que "no puede vivir sin él".

Esta vez no, vecina. Puedes vivir, colgando calzoncillos o sin colgarlos... pero recuerda que no eres parte de nadie.